Portada del álbum "Ahora que estamos sobrios", de Teamgla'o.

Y ahora que estamos sobrios, llega Teamgla’o

por
Reseñas

Si la fusión es el género de moda, es lógico pensar que muchas bandas del patio estén experimentando con abanicos de sonoridades y marcando su música con esta particular etiqueta. Contra la salud de los puristas, hoy este género vive un boom y ha logrado afianzarse en los gustos preferenciales de melómanos con diapasón amplio.

Hace un tiempo cayó en mis manos Ahora que estamos sobrios, el disco debut de Teamgla’o con el que, al fin, estos muchachos rompen el hielo para insertarse de una vez por todas en los circuitos comerciales de la música, de los cuales parecían estar ajenos.

Desde su fundación en enero de 2014, Teamgla’o es una agrupación que avanza con pasos lentos pero contundentes en la escena musical cubana, labrándose, bajo la dirección de Frank Luis Travieso, un camino en el mundo de la canción de autor y el género fusión.

Bajo la casa discográfica EGREM y la producción de Ernesto Cisneros, Ahora que estamos sobrios es un álbum que resume la carrera musical de esta agrupación que ha arrastrado a un público asiduo a las peñas de la AHS y otros espacios como La Casa de la Bombilla Verde y El Sauce.

En este fonograma, Teamgla’o opta por una tendencia multi-estilística, y a partir de su interés en la llamada world music, llevan a este terreno una recopilación de canciones marcadas por las resonancias que han patentado los sonidos de la Isla. Los trece temas que componen el disco trazan una curva sonora amplia, en donde cabe el jazz, la timba, el son, la bossa nova, pasando por el merengue, el flamenco y hasta una ventolera de country en el tema Doce meses.

Destaca en el disco la combinación de letras intimistas con temas populares. Aunque no cuenta con pistas particularmente hipnóticas, estamos en presencia de un balanceado compendio de tracks que van de la sutileza de una canción como Me faltas tú, a la cadencia y el arrebato de Cuéntame, donde convocan a un saxo juguetón como antesala de la invitación a guarachear.

Otro gancho dentro del fonograma son las colaboraciones con artistas del patio como Buena Fe, Alain Daniel y Adrián Berazaín. Sobresale en estos featurings la calidez y el versátil registro vocal de Israel Rojas, quien ha apoyado la carrera de Teamgla’o desde sus mismísimos comienzos y que aporta en Soplo de placer el siempre enriquecedor toque de su consolidado estilo.

Lamentablemente, el amplio espectro musical que recrea este álbum bordea el peligro de caer en la dispersión. Lo cierto es que, en afán de fusionar ritmos y estilos, flaquea la cohesión necesaria, con lo que el grupo sacrifica la organicidad del álbum y su sonido acaba en tierra de nadie.

Es innegable el valor de las letras que, bajo el inmenso paraguas de la música fusión, dan vida a un sonido relevante capaz de brindar a los amantes de lo étnico y urbano un espacio para el matrimonio de nuestra música con otros ritmos. No obstante, me atrevería a sugerir que Ahora que estamos sobrios podría haber sido concebido con mayor picardía. A pesar del granito de renovación que aporta a la canción de autor, falta el toque distintivo, ese clic mental indispensable que suena cuando nos enfrentamos a una obra que nos mueve el piso.

 

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.