Alto Guiso durante el encuentro AM-PM "América por su Música". Foto: Dynamicart

Suena (y sabe) a Alto Guiso

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Entrevistas

La banda tiene la fuerza de cuatro mujeres y un sonido potente, firme; su música, discurso y performance se distinguen por un impacto que te conduce a bailar y también a descubrir la crítica, postura y lucha por los principios de sus integrantes.

Alto Guiso es una agrupación joven, de garaje, creada casi de modo casual en 2016 por las músicas Ani Books (beats y voz principal), Sofia Pasquinelli (guitarra), Melina Spizzirri (sintetizadores y trombón) y su directora Flor Crocci (bajo), que por entonces ya eran parte, desde distintos proyectos, de la escena musical rosarina en Argentina. Tres años más tarde las intérpretes sostienen un trabajo constante con el principal propósito de tocar, continuar creando y fortalecer todo lo que representan en cada nueva presentación.

El pasado junio, como parte del encuentro AM-PM “América por su Música”, y gracias al apoyo del Instituto Nacional de la Música (INAMU) del país suramericano, Alto Guiso aterrizó por primera vez en la Isla y ofreció cuatro presentaciones entre las ciudades de Santa Clara y La Habana. Vinieron a presentar al público cubano su álbum Psicoguiso, una obra con un resultado sonoro derivado de la fusión musical entre los géneros pop, funk, rap, rock, y que refleja el poder de la creación de la mujer contemporánea, su diversidad, capacidad y determinación en las sociedades modernas. Ofrecemos a continuación un breve recorrido por todo el imaginario de este Guiso en voz de sus propias integrantes. Sirva esta presentación y la dicha de haberlas presenciado en escena para invitar a no perder de vista todo lo que sucederá en la carrera futura de esta agrupación.  

Comencemos por el principio ¿cómo se unieron los ingredientes del Guiso?  

Flor Crocci: Ani fue la causante de todo esto. Nos llamó porque le propusieron un trabajo en un evento de ropas, donde le dijeron “ven con quien quieras y hagan lo que quieran”. Entonces tocábamos en otras bandas (bueno, Sofi y Melina continúan tocando actualmente en otra banda que se llama Budas Hippies).

Ani Books: Nos conocíamos porque coincidíamos todo el tiempo en bares y radios como invitadas de nuestros otros proyectos, teníamos ya una amistad y compartíamos gustos musicales y maneras de aproximarnos al oficio. Nos fuimos cruzando en lo que nosotros llamamos “la movida”, esa actividad nocturna donde circula la música en vivo.

Sofia Pasquinelli: Sí, ya habíamos tocado juntas en distintas combinaciones desde hacía mucho tiempo.

¿Y cómo surgió el nombre de la banda?

AB: Tiene dos puntos. El primero es que comenzamos a ensayar en la época de mayo, que allá [en Argentina] inicia el invierno, y es cuando empieza la temporada de guisos. El guiso es una comida, o más bien un método de cocción que consta en poner lo que tengas con agua y condimentos en una olla y dejarlo mucho tiempo para luego comerlo. Hay como tres tipos de guisos: unos de lentejas, otros de arroz o de fideos, pero a fin de cuentas puede ser de cualquier cosa. Suele llevar verduras, condimentos, carnes o se hace vegetariano. Es una comida muy popular porque cualquiera puede prepararla.

Cuando comenzamos, ensayábamos y grabábamos donde Sofi, ella vivía con unos amigos que al final de las sesiones nos esperaban siempre con unos guisos. Y nosotras éramos los cuatro ingredientes bastante diferentes de ese guiso, sin embargo, en una misma olla pudimos hacer nuestro propio caldo. Manteniendo los ingredientes, pero con una fusión, que es  lo que hacemos musicalmente.

También, para que comprendan, es Alto Guiso por un video que se hizo viral donde un chico va a comprarse una hamburguesa después de un partido de fútbol y le dicen que le costará 15 pesos, ante ese precio él respondió: no, pero si con 15 pesos me hago alto guiso. Con lo que salía esa hamburguesa me compro todos los ingredientes y me hago un guiso increíble del cual comemos yo y toda mi familia.

Melina Spizzirri (sintetizadores y trombón). Foto: Dynamicart
Melina Spizzirri (sintetizadores y trombón). Foto: Dynamicart

¿Cómo se consolidó el estilo y sonido de la banda?

SP: El estilo de la banda se fue dando espontáneo y las letras que se grabaron en el disco las cantamos desde el primer día que comenzamos, al principio un poco más improvisadas y luego las fuimos armando. Nos juntamos a ensayar y sobre las letras que fue trayendo Ani íbamos montando; todas las letras son de ella, excepto Nadie escribió, que la compuso Flor.

Melina Spizzirri: Musicalmente Alto Guiso se fue desarrollando a medida que fuimos tocando en presentaciones diversas, porque somos un grupo que tiene más trabajo en vivo que ensayos. Por ejemplo, Flor y yo exploramos otros instrumentos en la banda, yo toco el trombón hace un montón de tiempo, lo usamos en varios temas, pero empecé interpretando la melódica y por último los sintetizadores; Flor en realidad es guitarrista y comenzó a tocar el bajo por la música que iba surgiendo.

Por esto nos definimos más como una banda de fusión y no de un género particular, además compartimos un montón de gustos musicales, venimos de ramas diversas y todo eso enriquece mucho.         

Ya que mencionas el tema de los géneros musicales, en otra declaración comentaron que su música es: “post hip-hop apocalíptico y psicorap digital de garaje”. ¡Qué súper definición! 

AB: Lo inventamos porque la gente siempre necesita tener un género, así que concebimos ese para poder darles una respuesta. Se ha terminado quedando en post hip-hop apocalíptico, porque, si bien seguimos siendo una banda de garaje por todos los componentes electrónicos con los que trabajamos, además de que seguimos ensayando en lugares pequeños como nuestras casas, hemos logrado mejores herramientas. Al principio sí fue bastante crudo.

FC: El primer EP que lanzamos no se si es de garaje, pero sí como low-fi y lo grabamos y produjimos nosotras mismas.

El primer álbum de la banda fue Psicoguiso que se estrenó el pasado 2018. ¿Cómo fue el proceso para concebir el disco?

AB: Más o menos decidimos hacerlo al día siguiente de hacer la banda, desde el primer momento tuvimos el nombre y todo. Salíamos de viaje a Brasil y queríamos llevar material para presentar a Alto Guiso, así que una vez que tuvimos las letras y las herramientas para hacerlo nosotras mismas empezamos a grabar. Cuando regresamos ya teníamos un puñado de canciones, las unimos y armamos el disco.

El psico viene por la psicodelia, para nosotras es un componente bastante importante, es el poder de expresarse libremente, como es también el humor, la creatividad y la emociones que van más allá de lo que logramos percibir con los cinco sentidos. Es algo que no pensamos a priori, pero se fue dando y lo disfrutamos, nos gusta que así sea, que la gente baile. Tuvimos la intención de que fuese una obra completa y el texto, no sé, me senté, lo escribí y salió sin borrar ni una palabra. 

Una vez que estuvo terminado el disco ganamos un concurso de la municipalidad de Rosario para editarlo en formato físico, pero entre las opciones de diseño y formato que podíamos elegir no había lugar para poner los textos de las canciones. Entonces decidimos armar un argumento de presentación acompañado de un código QR que direccionara a un sitio donde están las letras y se pueden leer cómodamente. Esto fue en el caso de la versión física, meses después de que estuviera en Spotify.

En el álbum, entre las canciones, se escucha una especie de historia dramatizada con varios personajes que hablan sobre la temática del consumo de drogas. ¿Qué son estas intervenciones y por qué decidieron utilizarlas?

AB: ¿Ah, los audios? Eso es de una novela mexicana de Televisa, vimos varios fragmentos porque los trajo un guitarrista que toca como invitado en el tema dos del disco, Birra Fría, y nos causó muchísima gracia, además siempre hemos puesto cosas en nuestras grabaciones aparte de las canciones.

Ese texto dice una cantidad de barrabasadas, cosas muy poco lógicas sin sentido común y muy desinformantes. Lo utilizamos porque hay otras cosas dentro del disco que tienen un contenido militante respecto a esas temáticas. Así que lo aprovechamos a modo de sarcasmo. Tienes que buscar la escena porque es muy graciosa, en YouTube te lo encuentras como “Mitos y mitotes de la marihuana en Televisa”.

En la novela el médico hace mucho hincapié en la madre, todo pasa alrededor de la libertad que se tomó ella de fumarse un porro. O sea, si el padre lo hubiera hecho no pasa nada, pero todo recae en la responsabilidad sobre la mujer de tomar cuidado sobre su rol maternal por sobre todas las cosas. Y eso es algo que nosotras criticamos, que encontramos fuera de ese paradigma y creemos posible.

Quisiera conocer sobre la dinámica de Alto Guiso en Rosario, cómo funciona su escena laboral o cómo se organizan para trabajar.

MS: Tenemos una rutina que varía con las actividades que aparecen, como todas trabajamos independientes no tenemos una estructura, pero sí días de ensayos, fechas en las que nos proponemos hacer determinadas tareas como burocráticas y ahí nos sentamos en la compu, les llamamos días de oficinas. En uno de esos nos anotamos para venir al AM-PM, pero lo que más hacemos es actuar en vivo.

Desde el día uno, antes de tocar la primera vez ya teníamos dos nuevas fechas y es lo que más hacemos todos los fines de semana. Trabajamos mucho en Rosario, y a Buenos Aires hemos ido varias veces también. En vivo tenemos actividades muy diversas porque nos presentamos en ambientes distintos: por un lado, están las producciones que hacemos nosotras, que a veces nos cuesta porque no tenemos mucho tiempo, pero siempre tenemos la intención de hacer nuestros propios eventos donde podamos elegir todo, dónde tocar, el precio de la entrada o a quién contratar para el sonido. Después tenemos contrataciones súper diversas, hemos trabajado en casi todos los bares de la ciudad junto a bandas de todos los estilos; finalmente también tocamos en un montón de eventos como las marchas por el día de la mujer o en la marcha por la despenalización de la marihuana. Y así tenemos una gama muy amplia de presentaciones.

AB: También creo que el hecho de no encasillarnos en ningún género musical hace que se nos abran un montón de puertas y poder tocar en un evento de cumbia, hip hop o de rock.

FC: Además el formato de la banda sin batería acústica nos ha llevado a presentarnos en muchos lugares donde nunca había estado ninguna banda anteriormente. De hecho, el día antes de salir para acá tocamos en una galería en pleno centro para un cumpleaños. No creemos que haya tocado ahí alguna otra banda.

AB: No, no creo.   

Pero el formato de la agrupación fue totalmente fortuito, ¿cierto?

AB: Si, fue casual.

FC: Si, salió todo bien, el guiso no se quemó (risas). Fue medio un fenómeno, empezamos a tocar y ensayar al principio y aparecieron un montón de fechas.

MS: También es lo que más nos gusta a nosotras. Hay otras bandas que prefieren estar encerradas en casa o producir, que es también una elección, pero escogemos tocar mucho en vivo, lo disfrutamos, además de que es nuestro pan de cada día.    

¿Y qué les ha parecido la experiencia de tocar en Cuba?

AB: La verdad es que fue una experiencia soñada. Desde el momento en que llegó el mail con la convocatoria para venir acá se frenó el tiempo para todas, llegamos y descubrimos un país maravilloso con gente muy abierta, muy dispuesta y generosa.

Tuvimos la suerte de conocer Santa Clara y tocamos tres días seguidos en esa ciudad. En todos los espacios que llegamos nos abrieron los brazos y pusieron todo lo que tenían, y lo que no, lo buscaron para que nos sintiéramos cómodas.

MS: Lo de Santa Clara fue medio casual; conocíamos sobre El Mejunje y a los chicos de La Trovuntivitis, porque ellos se presentaron en Rosario dos semanas antes de que nosotras viniéramos. Tocaron en un lugar donde solemos ir bastante y nos avisaron del local para que fuéramos a este concierto y entráramos en contacto, pues ya sabían que vendríamos a Cuba. Fuimos, los escuchamos, y luego nos quedamos charlando un rato y tomando algo. Intercambiamos los teléfonos y fue como bueno, ahora veremos qué pasa, a ver si sale algo para aprovechar nuestra estadía acá. Y así, los muchachos de La Trovuntivitis nos organizaron unas fechas junto a Yatsel Rodríguez, con quien tocamos en el Cubo de luz y en El Mejunje.

AB: El Mejunje es realmente un bastión de resistencia cultural inigualable, se siente en su historia, en la de su director, en todo.

MS: Apenas llegamos a Santa Clara Ani fue a hacer una nota en la televisión, allí también estaban entrevistando a unos chicos por un evento de hip hop, se quedaron conversando y ellos nos programaron nuestra tercera presentación.

Luego, acá en La Habana, le pusieron todo el baile, el amor, el interés y el afecto por lo que hacemos y fue muy enriquecedor, demasiado. En total fueron tres presentaciones en Santa Clara y una acá. Nos gustó muchísimo trabajar en Cuba, la gente fue increíble y estuvo muy bueno.

Ani Books (beats y voz principal). Foto: Dynamicart
Ani Books (beats y voz principal). Foto: Dynamicart

¿Y qué sumarán para el futuro del Guiso?

AB: Muchos planes. El primero y uno de los más importantes es crear un segundo disco. Ya tenemos bastantes canciones, de hecho, la mitad del repertorio que estamos tocando en vivo son temas que no están en Psicoguiso, son nuevos. Y queremos producir audiovisuales, videoclips, que solo contamos con uno y nos gustaría abordar ese espacio de creatividad y expresión.

Por suerte se están dando muchas oportunidades de tocar por fuera de Rosario que es otro objetivo que tenemos, estar moviéndonos.

¿Qué podremos escuchar en el próximo disco de Alto Guiso?

AB: Tenemos hasta el nombre del tercero, pero el próximo se va a llamar Sudando Milanga. Milanga es una forma de decir milanesa, y “sudando milanga” es lo que pasa acá en la guagua y en todos lados (risas) sería algo así como: sudando croquetas.    

MS: Otro plan que estamos ya atravesando es el de ir agrandando la familia. Alguien que incorporamos con Psicoguiso fue la diseñadora Juli Roberts que hizo todo el trabajo del arte y también los flyers de nuestros eventos; ella captó bien toda la onda del guiso y ya la adoptamos. Hace poco comenzamos a trabajar con una sonidista, La Rechi, que también ya la “reacogimos”, hasta la queríamos traer y estuvimos muy cerca. Ella es ya también parte del guiso. Y bueno, nuestro amigo Víctor Sousa que es de Santos, Brasil, y ahora está viviendo en nuestra ciudad. Él nos hizo el primer videoclip y es con quien nos gustaría hacer nuevos audiovisuales. Víctor estuvo desde el primer ensayo, vivía donde Sofi y vio crecer al Guiso con mucha emoción, nos habíamos visto en Uruguay, nos llevó a tocar a Brasil y hace dos meses se radicó en Argentina y estamos contentas de que haya regresado de vuelta a la familia.

FC: El disco lo queremos empezar ya, primero queremos sacar algunos temas en formatos de singles, con producción audiovisual porque es una manera en la que comenzará a circular la música. No lo hicimos así con Psicoguiso, que tiene 13 temas, un bonus track, y lograrlo fue un esfuerzo muy grande. Esta vez lo que haremos será ir soltando las canciones poco a poco, de otra manera. Por último, queremos comentar que, sin dudas, volveremos a Cuba pronto, de regreso.   

 

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